domingo, 15 de marzo de 2015

En caso de embriaguez, quítenme el móvil

Anoche, en medio de mi borrachera, decidí escribirle (por motivos que desconozco) para decirle que, a pesar de todo, le echaba de menos.

(Y no voy a mentir en cuanto a que los borrachos siempre dicen la verdad.)

En fin, así termina mi enfado, supongo.

De todas mis malas decisiones de beoda, quiero pensar que esta fue la mejor  menos mala de todas.

sábado, 7 de marzo de 2015

Cuando los sueños alteran la realidad.

Irme a dormir siendo pesimista. Pensando en todo lo malo que tienes. Que tenemos. Todos los motivos por los que esto no puede funcionar y lo que haces para que no funcione. Hacer memoria para recordar solo lo malo, toda la mierda que pueda encontrar, y enojarme, y querer gritar, y gritarte. Irme a dormir pensando en el pollo que te voy a montar cuando decida hablarte. En como va a terminar esto. En qué pasará después. En el futuro. En el contigo o sin ti.

He soñado que venías. Que te presentabas aquí, por sorpresa, en mitad de una fiesta. Y yo te abrazaba cada vez que te miraba. Y sonreía. Tú no te separabas de mi en ningún momento, y yo me sentía la persona más feliz del mundo, la más amada, la más afortunada.

Me he despertado sin saber qué pensar. De ti. De mi. De nosotros.

Ojalá hoy sueñe la respuesta a todo esto.

domingo, 15 de febrero de 2015

Conversaciones de medianoche

-Creo que el problema es que vas 9 pasos por delante de mi. Yo estaba acostumbrada a andar a paso normal, pero ahora necesito correr un poco más para poder estar a tu lado. Ambos estamos en movimiento, y quizás no te des cuenta de que mientras tu caminas yo voy corriendo, y cuando yo estoy cansada tu te ríes porque no te das cuenta de que vamos a distintas velocidades, y a veces me siento frustrada porque nunca me entrené para esto y es por ello que se me hace duro conseguir alcanzarte.

La culpa no es de nadie. Yo solo tengo que seguir corriendo, y tú debes entender que lo estoy haciendo tan bien como puedo.


-¿Y qué crees puedo hacer para ayudarte?


-Darme la mano, intentar andar más despacio, y seguir dándome fuerzas para que nunca deje de correr.


viernes, 30 de enero de 2015

Cumpleaños y otras tragedias.

Celebrar los cumpleaños es una mierda.
Como la gente.
Como la navidad y el Corte Inglés.
Una mierda. Una fachada. Una cosa que odio.
Una más del mundo.

El 90% (o más) de la gente que te felicita es porque lo dice tu Facebook.
Y luego está la gente que te dice, al igual de broma, "para tu cumpleaños te regalo X".
Hijos de puta, con la memoria que yo tengo no sabéis la de decepciones que me dais. La lista de regalos pendientes sigue subiendo.

Y luego coge y celébralo.
Invita a toda esa gente que consideras tus amigos para que luego te demuestren que les importas una mierda. Gracias por esta decepción de regalo, pero lo tengo repe.

Lo que más rabia me da es como ha cambiado todo tanto en 20 años.
Cuando era pequeña y preguntaban lo típico de "¿y el mejor día de tu vida?" para mi siempre era mi cumpleaños. El de cada año, Todos los años. Porque no hay nada mejor que ser el centro de atención por un día, que te den regalos y te hinches a comer tarta y demás porquerías.
El día más feliz de mi vida, ojalá pudiera seguir diciendo eso.

Y lo peor es que la única persona que le daba importancia a estas cosas, que se esforzaba por hacerlas un poco más especiales, ya no está aquí.

Cuando veía a la gente decir que se pasaban el día de su cumpleaños deprimidos, o cosas por el estilo, yo no lo entendía; era como: "¿pero como puede estar así? ¡Si es su cumpleaños!" Y me uní al club.
Al club de cosas que odio. Que nunca esperaba llegar a ser.


Esto es una mierda.



viernes, 16 de enero de 2015

Felices 21.



Me da rabia,
que siendo tu cumpleaños,
y siendo viernes,
no pueda ir hasta tu casa a felicitarte en persona.

A darte una sorpresa,
O dejarte chocolate en el buzón.
O enviarte Nesquik por correo.

Pero estoy de exámenes, enferma y sin coche. 

Y sé que no es excusa, pero procuraré compensarlo,
Aunque tenga que ser otro día.

Me gusta hacerte pequeños detalles. 
Eres de las pocas personas con la que los tengo.
No es que a las otras no quiera hacérselos,
simplemente no me nace.
Al menos no de la misma forma.

En cambio tú, tienes algo especial.
Sé que apreciarás los pequeños detalles,
porque sé que tú bien sabes de ellos.

Creo que hemos cambiado bastante este último año,
ya no solo nosotras, sino nuestra relación,
para bien, desde luego,
y me gusta

Y espero que sigamos creciendo y odiando al mundo juntas por muchos años más.

Siento no haber podido ser la primera en felicitarte.
Pero pienso ser la última.
(La última del día de hoy, quiero decir)

Y si lo pongo por blog es porque Facebook es TOO MAINSTREAM
Porque lo veo como más especial
(¿íntimo, quizás?)

Y ya puestos, confesar, que si entro en blog en parte es por ti.
Que quizás no te pregunte más a menudo como estás
(que debería)
pero me gusta echarle un ojeada por aquí para saberlo de primera mano,
que nada contesta de forma más sincera a esa pregunta que tu propio blog.

Por otro año juntas odiando al mundo.




(y si, lo he escrito así porque queda como más bonito).


sábado, 27 de diciembre de 2014

sábado, 13 de diciembre de 2014

Desde el día en el que tú te fuiste el sueño no retomo



Vivo en tu pico y lo recuerdo en monocromo,
cosas que pasaron, lo dejo, no lo retomo,
Todo pasó pero no sé por qué ni cómo,
no supe ni reaccionar, no.

Mejor cuidar lo que tienes,
nada quedará, te marcharás como vienes.
Solo te diré, crecí tan solo y sufrí,
¡Mama yo lo di todo por ti, oh!